18.4.11

El baúl de abuelita

Siempre he tenido verdadera devoción por los baúles y las maletas antiguas. De pequeña me encanta fisgar en el baúl de mi abuelita en busca de algún tesoro escondido. Tienen un encanto especial innegable, siempre se tiene la sensación que dentro encontraremos un Kimono de seda del lejano oriente o un juego de té inglés pintado a mano. Por eso no es de extrañar que los veamos cada vez más decorando miles de estancias. Desde haciendo de mesa hasta de escritorio. Así que si tenéis la suerte de tener acumulando polvo alguna maleta o baúl procedente de vuestros abuelos ¡No dudéis en empezar a darle uso! Yo os propongo algunas ideas de como hacerlo:

A modo de mesa, es la opción más socorrida y también la más práctica. Te da la opción de tener un sitio extra donde guardar cosas. Yo por ejemplo lo uso para guardar las mantelerías.




A los pies de la cama es otra opción, sobre todo para guardar zapatos, juguetes o ropa de cama.


 Las maletas antiguas de las que os hablaba quedan perfectas como elementos decorativos en cualquier rincón, dándole ese aire bohemio tan bonito.


Los vestidores maleta tienen una infinidad de posibilidades, seguramente recordaréis como la tienda de accesorios Hazel tenía siempre uno a modo de expositor. ¡Me encantaba!